Lucas y Silvio

Ficha

PersonajeLucas y Silvio
AutorJuan José López
FechaMella Suplemento 31 (1963)
TipoCientíficos Cosmonautas

 

Contenidos

     

    Sinopsis

    Fragmento de un articulo de Roberto Hernández Rodríguez:

    En enero de 1963, la publicación Mella abandona el formato de revista mensual y pasa a ser un tabloide semanal de tamaño 38 x 29 cm, dedicando a la historieta ocho páginas, impresas a dos tintas. En el suplemento número 31 del propio año, y ya en cuatricromía, debuta la serie Lucas y Silvio, donde Juan José desarrolló historias de largo corte argumental.

    El anciano científico Lucas vive en las islas Sandwich con su esposa, Ana; Org es su amigo de Venus que viene a avisarle de que el sabio Blue-Bot quiere verle... comienza así "Destino Júpiter". Dos números más tarde y en la última viñeta de la página aparece Silvio, un niño rubio, que usa espejuelos y quien intentaba usar el cohete para viajar a las estrellas. En el número 34, un texto da una idea de lo que pasaría en el futuro:

    «No podía imaginarse nuestro viejo amigo Lucas... que aquel pecoso con cara de tonto, que... sin darse cuenta, enfrascado como está... le prestaba tan entusiástica ayuda… sería… su compañero de aventuras para toda la vida.»

    Silvio, se hacía acompañar de Eureka, su mascota, un ejemplar de "Dingo Sapiens Eléctrico", al cual llamaba "gato". La presencia de este último en las historias traería grandes problemas, pues adoraba comer elementos electrónicos, pero a la vez salvaría a los protagonistas de una lluvia de meteoritos destruyéndolos con descargas eléctricas o dejaría fuera de combate a robots invasores de la nave, por citar un par de ejemplos. Resulta curioso que Eureka solo repetía la palabra «Clips» o «Klips» y en sus globos de pensamiento se mostraban símbolos en una operación aritmética de suma, como: cohete meteorito = papilla.

    En el número 50 los suplementos gráficos de Mella cambian a un formato más pequeño de 29 x 18,5 cm., a partir de este número serán dos las páginas de la serie en cada edición y no una sola como había ocurrido hasta ese momento. En estos primeros números, más pequeños, el editor se vio obligado a dividir los originales a la mitad y publicar cada una en una página; para su lectura era necesario rotar 90° el suplemento algo que no ocurría con el resto de la publicación. Esto parece indicar que ya se encontraban elaboradas estas páginas y se acudió a esa solución. Las nuevas entregas de Juan José ya tendrían en cuenta este detalle.

    Lucas cumpliría la misión encomendada, pero viviendo varias situaciones imprevistas como la visita a un planeta de hierro. La primera historia de la serie acabó en el suplemento nº 63, tras haber sido publicadas 47 páginas.

    En el suplemento número 64 da inicio "Carrera Sideral", una nueva historia donde un personaje que representa a un empresario capitalista —Full-ero es su nombre— quiere ampliar sus mercados y llevar a cabo una colonización interplanetaria. Una escena es especialmente relevante, pues en ella un personaje secundario se pregunta, mirando una caja fuerte, si en ella se contiene la plusvalía. La presencia de este término en el guión deja claro que el destinatario final de las historietas de Mella no son los niños, sino jóvenes de cierta preparación política – ideológica. La sociedad cubana, construida sobre las bases del Marxismo-Leninismo, estudia a diferentes niveles obras cumbres como El capital de Carlos Marx y Anti-Duhring de Federico Engels, que podrían constituir un currículo oculto para otros modelos sociales. Propiamente, la plusvalía se produce ante la diferencia entre el trabajo necesario y la jornada laboral. El obrero, quien no es dueño de los medios de producción, compra el permiso de trabajar para mantener su propia existencia y ayuda con su trabajo adicional al beneficio del capitalista. La plusvalía puede lograrse prolongando la jornada del trabajo o con el aumento de la productividad del trabajo. Por último, puede añadirse que su contradicción fundamental está dada en el carácter social de la producción y la forma capitalista privada de apropiación del trabajo de millones de trabajadores asalariados. Quizás este elemento referido en la historieta de Lucas y Silvio, que pudo pasar desapercibido para el lector medio, sea la explicación al hecho paradójico que en medio de esta crisis económica mundial, ha crecido el número de ricos en un polo social, mientras la pobreza y el desempleo se concentran en el otro extremo. Es innegable que el autor toma partido en el proceso de cambio que atravesaba la isla, en varias de sus historietas roza tangencialmente, de una manera más bien subliminal elementos ideológicos.

    Full-ero hará lo imposible por impedir que Lucas termine el cohete que le permitirá acceder al espacio exterior, así enviará a sus secuaces a estallar la mina de donde era extraído el metal o saboteará la fábrica. Una cuota de suerte y la actuación de Silvio impedirán sus diabólicos planes. Esta historia se extendió hasta el suplemento nº 79 y contó con 32 páginas.

    En el número 80 comienza otra historia, esta vez de apenas ocho páginas, sin título, en cuatro entregas. En ella los personajes visitan una luna que no queda claro que sea nuestro satélite natural.

    Lucas y Silvio fue una historieta de ciencia ficción humorística pionera en Cuba, en una línea que sería continuada años más tarde por Cucho, de Virgilio Martínez; Yeyín, de Ernesto Padrón, y El Cochinito Pintón, de Pavel Pérez, por citar algunos ejemplos. En su Antología del cómic español de ciencia ficción, Antonio Martín data la publicación de Lucas y Silvio en 1971 en España, con varios nombres pero básicamente el mismo concepto y los mismos personajes que el dibujante había dado vida ocho antes en Cuba.

    Fuente: tebeosfera.com

     

    Historietas

    01

    02

     

    Portadas